Hassiba Boulmerka nació el 10 de julio de 1968 en Constantina (Argelia). Comenzó a hacer atletismo siendo una niña, y pronto se especializó en las pruebas de media distancia. Muchos años después de sus duros comienzos, en 1988 ganó los 800 y los 1.500 metros en los Campeonatos de África que se disputaron en la ciudad argelina de Annaba, participando ese mismo año por primera vez en unos Juegos Olímpicos los de Seul. Su consagración como atleta llegaría en 1991, ganando la medalla de oro de los 1.500 metros de los campeonatos del mundo de Tokio. Se había convertido en la primera mujer africana que ganaba un título mundial de atletismo… Boulmerka despertó la atención de los medios de comunicación internacionales no solo por sus éxitos deportivos, sino por las amenazas que recibió de grupos fundamentalistas islámicos de su país por el hecho de correr en pantalón corto y negarse a usar el velo en los actos públicos, lo que según ellos va en contra de su religión. Esto la obligó la trasladar su residencia a Europa, en concreto a Francia. Su mayor éxito deportivo llegó los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 donde era una de las grandes favoritas y ganó la medalla de oro de los 1.500 metros en una llegada muy apretada con la rusa Lyudmila Rogachova. Era la primera medalla de oro lograda por Argelia en unos Juegos Olímpicos. Cuando parecía que su carrera deportiva estaba en declive, dio la sorpresa ganando la medalla de oro en los Campeonatos del Mundo de Gotemburgo 1995, en lo que era su segundo título mundial. Esa sería su última gran victoria, al menos en el ámbito deportivo. En 1995 recibió en Oviedo el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, para lo que el jurado tuvo en cuenta sus cualidades como atleta y también sus valores humanos. Boulmerka trabaja en la actualidad para promover el deporte entre las mujeres de su país, como una forma de combatir el machismo imperante.
Hassiba Boulmerka
Muchos años después de sus duros comienzos, en 1988 ganó los 800 y los 1.500 metros en los Campeonatos de África que se disputaron en la ciudad argelina de Annaba, participando ese mismo año por primera vez en unos Juegos Olímpicos los de Seul.
Su consagración como atleta llegaría en 1991, ganando la medalla de oro de los 1.500 metros de los campeonatos del mundo de Tokio. Se había convertido en la primera mujer africana que ganaba un título mundial de atletismo…
Boulmerka despertó la atención de los medios de comunicación internacionales no solo por sus éxitos deportivos, sino por las amenazas que recibió de grupos fundamentalistas islámicos de su país
Su mayor éxito deportivo llegó los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 donde era una de las grandes favoritas y ganó la medalla de oro de los 1.500 metros en una llegada muy apretada con la rusa Lyudmila Rogachova. Era la primera medalla de oro lograda por Argelia en unos Juegos Olímpicos.
Cuando parecía que su carrera deportiva estaba en declive, dio la sorpresa ganando la medalla de oro en los Campeonatos del Mundo de Gotemburgo 1995, en lo que era su segundo título mundial. Esa sería su última gran victoria, al menos en el ámbito deportivo.
En 1995 recibió en Oviedo el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, para lo que el jurado tuvo en cuenta sus cualidades como atleta y también sus valores humanos.
Boulmerka trabaja en la actualidad para promover el deporte entre las mujeres de su país, como una forma de combatir el machismo imperante.